30 de abril de 2011

Esguince de tobillo


Vendaje esguince de tobillo
Vendaje de tobillo

El esguince de tobillo es una de las lesiones más comunes para cualquier jugador de fútbol. Se suelen dar con relativa frecuencia y es raro el jugador que no lo ha sufrido alguna vez.

El tobillo en una de las articulaciones que más sufre en la práctica deportiva. Los giros, los saltos, la superficie de juego, todo influye para que las probabilidades de lesión aumenten.

Un esguince de tobillo es una lesión de los ligamentos que componen la articulación. Puede ser de los ligamentos internos o de los ligamentos externos. Dependerá para donde se haya girado el tobillo.


Tipos de esguinces de tobillo


La gravedad del esguince nos da una clasificación de tipos de esguince:

  • Esguinces de primer grado: distensión de los ligamentos que componen la articulación. La inflamación no es excesiva y con el tratamiento adecuado en dos o tres semanas está recuperado.
  • Esguinces de segundo grado: los ligamentos tienen una rotura parcial, haciendo que la inflamación sea inmediata y mucho más pronunciada. Suelen tardar en recuperarse de tres a seis semanas.  
  • Esguinces de tercer grado: los de mayor gravedad, algún ligamento de la articulación sufre rotura. La recuperación suele darse a partir de ocho semanas, dando tiempo a que el ligamento se cicatrice.


Tratamiento de los esguinces de tobillo

El primer paso que tenemos que dar nada más producirse un esguince de tobillo es evitar la inflamación excesiva de la articulación. Para ello aplicaremos hielo en cuanto sea posible. Es conveniente repetir esta acción durante los dos o tres primeros días después de la lesión. Y una buena crema antiinflamatoria también es apropiada.

El tratamiento inicial lo podemos resumir en:
  • Reposo: paliar el trabajo de la articulación, sobre todo en los primeros días debe ser principal. 
  • Hielo: el frio hará que la inflamación del ligamento sea menor y ayudará en su recuperación.
  • Comprensión: un vendaje adecuado que limite el movimiento del tobillo también será adecuado.  
  • Elevación: una medida más para evitar la inflamación.
Como hemos podido comprobar, es esencial evitar la inflamación, por eso todas las acciones van encaminadas a este hecho.

Rehabilitación y ejercicios de recuperación


Cuando la inflamación ha disminuido y el dolor es mucho más leve, una buena rehabilitación es esencial para evitar recaer en la lesión. El objetivo tiene que ser fortalecer los músculos de la zona y así evitar el sufrimiento del ligamento lesionado.

Ejercicios suaves de giros con el tobillo en el aire deben ser los primeros que realizar. Calentaremos la articulación y evitaremos la excesiva rigidez.

Ejercicios de equilibrio con la pierna del tobillo dañado harán también que se vaya fortaleciendo la zona.
Una vez que estos ejercicios no provoquen dolor, hacer elevaciones de talón, poyando solo las puntas de los pies también harán que nuestra musculatura trabaje.

Otro ejercicio muy recomendable es hacer rodar una botella. Para ello, nos sentaremos en una silla, y utilizaremos una botella apoyada en el suelo, con el pie del tobillo dañado, la moveremos de atrás a delante y de izquierda a derecha. Este suave movimiento es muy beneficioso para una correcta recuperación.

Después de la realización de los ejercicios, es conveniente ponerse hielo en la zona.





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